La gente puede recuperar su valor real mediante la exaltación del trabajo y la comprensión de su verdadero significado en la vida. Cuando vemos el trabajo como un medio de compartir lo mejor de nosotros, de esa forma es que podemos contribuir de forma significativa a la vida, y además, cuando este intercambio nace de nuestra convicción interna y vocación, el trabajo se convierte en una aventura animada y creativa, sacando a relucir todo el potencial de las personas.
Este trabajo efectuado con amor nos lleva a una expansión de espíritu y a una alegría plena. Nuestra visión crece. Nos sentimos más tranquilos en nuestro interior. Nuestro propio ser limitado se expande cuando nosotros extendemos la mano a otras personas a través de nuestro servicio
La expansión del espíritu, a su vez, lleva a un aumento en nuestra capacidad de servir. Nuestra competencia, habilidades y capacidades crecen. Esto nos lleva a mejorar nuestras formas de compartir y contribuir. Éste trabajo es un proceso de
crecimiento y evolución continua.
Requiere estar en contacto con el propio propósito y vocación de uno en la vida.
Hay un llamado oculto en nuestros corazones, el mismo crea un deseo de trabajo particular en cada uno de nosotros. El descubrir ese llamado y el seguirlo de una manera inspirada es uno de los fundamentos de una vida jubilosa. La vitalidad de nuestras vidas depende de nuestra capacidad de trabajar con amor en nuestros corazones.
Así como un jardín tiene diferentes flores, la vida está llena de personas diferentes. Cada persona tiene sus únicos modelos de habilidades motivos, talentos y fuerzas. Algunos son como los tulipanes, algunos son como las dalias y otros son como las rosas. Cada uno ha sido diseñado a través de la naturaleza para florecer totalmente de su propia y única manera. Si nosotros intentamos torcer este proceso intentando hacer de un tulipán una rosa, nosotros perderemos un tulipán y no ganaremos una rosa.
Bienvenidos, en este blog quiero compartir con uds. lo más importante de un precioso material que pretende orientarnos, en el cómo podemos darle sentido a nuestras vidas, como combatir los crecientes niveles de estrés, desanimo y frustración entre las personas , como un individuo, al estar consciente de sus valores y de sus recursos interiores, por sí mismo o como parte de su organización, puede mejorar su vida, la de su familia ,así como también su productividad laboral.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
miércoles, 11 de noviembre de 2009
El trabajo bueno.
Una importante dimensión de llevar una vida basada en valores es hacer un Buen Trabajo. Es el proceso que pasa cuando nosotros descubrimos nuestras únicas fuerzas y capacidades y alegremente los usamos para servir las necesidades de otras personas. También pasa cuando nosotros aprendemos el arte de amar el trabajo cualquiera sea el que nosotros desempeñemos.
Funciona con un espíritu de amor y del total compromiso, haciendo más bien al trabajo como una constante aventura, desafiando al trabajo pesado y rutinario.
En realidad se puede decir que son muchas las personas que no aman su trabajo. Ellos no lo encuentran como un maravilloso desafío diario o una aventura. Para ellos la diversión y la aventura empieza por las tardes o los fines de semana.
Eso es cuando ellos pueden gastar energía apasionadamente el teatro, discusiones en política, los deportes, o en crear algo con sus manos. Y nuevamente cuando regresan a trabajar el lunes, el trabajo parece embotado y aburrido una vez más.
Nosotros gastamos alrededor de una-tercera parte de nuestras vidas en el trabajo. Es más de cien mil horas.
Una investigación ha demostrado que al no estar contento en el trabajo una persona puede tener migrañas, úlceras, depresión u obesidad. Si el trabajo no ayuda a que nosotros crezcamos espiritualmente y materialmente, nosotros estamos desgastando nuestra preciosa vida en él.
Todo esto apunta a la necesidad de que las personas hagan del Trabajo Bueno el enfoque principal de lo que ellos hacen, en lugar de hacerlo como una actividad periférica. Esto reforzará significativamente el desdoblamiento de espíritu en las organizaciones.
Si meditamos detenidamente al respecto llegaremos a la conclusión de que, el Trabajo Bueno puede hacer maravillas con nosotros mismos con nuestra salud y fundamentalmente con el progreso del mundo.
Funciona con un espíritu de amor y del total compromiso, haciendo más bien al trabajo como una constante aventura, desafiando al trabajo pesado y rutinario.
En realidad se puede decir que son muchas las personas que no aman su trabajo. Ellos no lo encuentran como un maravilloso desafío diario o una aventura. Para ellos la diversión y la aventura empieza por las tardes o los fines de semana.
Eso es cuando ellos pueden gastar energía apasionadamente el teatro, discusiones en política, los deportes, o en crear algo con sus manos. Y nuevamente cuando regresan a trabajar el lunes, el trabajo parece embotado y aburrido una vez más.
Nosotros gastamos alrededor de una-tercera parte de nuestras vidas en el trabajo. Es más de cien mil horas.
Una investigación ha demostrado que al no estar contento en el trabajo una persona puede tener migrañas, úlceras, depresión u obesidad. Si el trabajo no ayuda a que nosotros crezcamos espiritualmente y materialmente, nosotros estamos desgastando nuestra preciosa vida en él.
Todo esto apunta a la necesidad de que las personas hagan del Trabajo Bueno el enfoque principal de lo que ellos hacen, en lugar de hacerlo como una actividad periférica. Esto reforzará significativamente el desdoblamiento de espíritu en las organizaciones.
Si meditamos detenidamente al respecto llegaremos a la conclusión de que, el Trabajo Bueno puede hacer maravillas con nosotros mismos con nuestra salud y fundamentalmente con el progreso del mundo.
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