martes, 20 de noviembre de 2012

Nadie sabe el día del fin del mundo



Ante tantas predicciones del fin del mundo, el texto del Evangelio de este domingo nos dice algunas cosas que deben quedar más claras. José Pagola nos hace  algunas sabias reflexiones.

El mejor conocimiento del lenguaje apocalíptico, construido de imágenes y recursos simbólicos para hablar del fin del mundo, nos permite hoy escuchar el mensaje esperanzador de Jesús, sin caer en la tentación de sembrar angustia y terror en las conciencias.
Un día la historia apasionante del ser humano sobre la tierra llegará a su final. Esta es la convicción firme de Jesús. Esta es también la previsión de la ciencia actual. El mundo no es eterno. Esta vida terminará. ¿Qué va a ser de nuestras luchas y trabajos, de nuestros esfuerzos y aspiraciones.
Jesús habla con sobriedad. No quiere alimentar ninguna curiosidad morbosa. Corta de raíz cualquier intento de especular con cálculos, fechas o plazos. "Nadie sabe el día o la hora...,sólo el Padre". Nada de psicosis ante el final. El mundo está en buenas manos. No caminamos hacia el caos. Podemos confiar en Dios, nuestro Creador y Padre.
Desde esta confianza total, Jesús expone su esperanza: la creación actual terminará, pero será para dejar paso a una nueva creación, que tendrá por centro a Cristo resucitado. ¿Es posible creer algo tan grandioso? ¿Podemos hablar así antes de que nada haya ocurrido?
Jesús recurre a imágenes que todos pueden entender. Un día el sol y la luna que hoy iluminan la tierra y hacen posible la vida, se apagarán. El mundo quedará a oscuras. ¿Se apagará también la historia de la Humanidad? ¿Terminarán así nuestras esperanzas?
Según la versión de Marcos, en medio de esa noche se podrá ver al "Hijo del Hombre", es decir, a Cristo resucitado que vendrá "con gran poder y gloria". Su luz salvadora lo iluminará todo. Él será el centro de un mundo nuevo, el principio de una humanidad renovada para siempre.
Jesús sabe que no es fácil creer en sus palabras. ¿Cómo puede probar que las cosas sucederán así? Con una sencillez sorprendente, invita a vivir esta vida como una primavera. Todos conocen la experiencia: la vida que parecía muerta durante el invierno comienza a despertar; en las ramas de la higuera brotan de nuevo pequeñas hojas. Todos saben que el verano está cerca.
Esta vida que ahora conocemos es como la primavera. Todavía no es posible cosechar. No podemos obtener logros definitivos. Pero hay pequeños signos de que la vida está en gestación. Nuestros esfuerzos por un mundo mejor no se perderán. Nadie sabe el día, pero Jesús vendrá. Con su venida se desvelará el misterio último de la realidad que los creyentes llamamos Dios.


Serie 2012 Subsidios 48 

Enviado por
Juan M. Algorta Sacerdote Salesiano

 

sábado, 29 de setiembre de 2012

DIOS


Aporte del Padre Martín

A lo largo de toda la Sagrada Escritura nos podemos encontrar con diversas imágenes de Dios.
Esas imágenes responden a la cultura o a las necesidades propias del tiempo vivido.
Es evidente que, a lo largo de toda la historia, los hombres han ido “inventando” a Dios.
Dios e historia propias de los hombres.
Dios y las necesidades concretas de los hombres o de un país.
Para aquel pueblo el hecho de tener un Dios abstracto significaba el no poder endosarle historias como otras religiones contemporáneas.
Para aquel pueblo el hecho de tener un Dios único implicaba no poderle atribuir situaciones propias de la condición humana como sucedía con otras religiones vecinas.
A Dios únicamente podían trasladarle atributos humanos.
Así fueron tejiendo una religión donde desde lo humano se podía llegar a lo divino.
Era, también, una forma de continuar “inventando” a Dios.
Pero, un día, Dios no quiso que continuáramos inventándolo.
Se hizo hombre y compartió nuestra historia.
Se hizo hombre y caminó con nosotros.
Para que no lo “inventáramos” más sino que comenzáramos a “descubrirlo”
Para poder descubrir a Dios necesitamos descubrir a Jesucristo.
Para poder llegar a Dios necesitamos transitar a Jesucristo
Ya no alcanza con saber lo que dicen los relatos sino que debemos aprender a ver lo que nos enseña del mismo Dios.
No alcanza con que nos quedemos con algunos textos sino que debemos intentar llegar a la totalidad del Jesucristo de los relatos.
Hasta no hace mucho se nos presentaba a Dios que se nos imponía miedo mediante y hoy debemos saber descubrir a Dios que nos conquista amor mediante.
“Compasión” “Misericordia” “Ternura” “Comprensión” son algunos de los rasgos característico de Dios en Jesucristo.
Ya resulta imposible volver a la imagen de Dios vengativo o belicoso guerrero.
Solamente nos podemos quedar con la certeza de Dios dador de un amor apasionado.
Por más que continuemos atribuyendo conceptos humanos a Dios estos no pueden ser ajenos a la realidad de Jesucristo.
Los cristianos no deberíamos ser otra cosa que la actualizada prolongación de Jesucristo para nuestro hoy.
Ese Jesucristo que vivió profundamente involucrado con las realidades de su pueblo.
Ese Jesucristo que no dudó en hacer sentir su voz contra un régimen religioso y social que marginaba a muchos de sus contemporáneos.
Ese Jesucristo que no necesitó de interrogatorios para perdonar.
Ese Jesucristo que hizo sentir persona a cuantos se llegaban hasta Él con corazón sincero.
Ese Jesucristo que no dudó en acercarse con preferencia a aquellos que experimentaban de verdad su condición de pecadores.
Es evidente que estas realidades cristianas deberían verse con fuerza y nitidez en la Iglesia.
Pero muchas veces pesa mucho más lo institucional que lo testimonial.
En esa Iglesia comunidad de comunidades deberíamos encontrar la fuerza como para vivir a Jesucristo.
Esa vivencia de Jesucristo nos debería introducir de lleno en la vivencia de Dios.
La vivencia de Jesucristo no son fórmulas ni prácticas.
Es un encuentro personal que se hace invitación a un estilo de vida.
Es un encuentro personal que se hace respuesta desde una postura de vida.
Es una experiencia de realización personal desde la vivencia de la persona de Jesucristo.
No debemos temer a los caminos de búsqueda personalizada siempre y cuando dicha búsqueda se apoye en Jesucristo.
No debemos coartar la creatividad, aunque en la misma se puedan dar equivocaciones, si ella nos ayuda a ser más comunidad responsable y responsabilizada.
El Dios del amor, el Dios que nos propone Jesucristo, es un Dios de amor y, por lo tanto de experiencia particular y de libertad.
Sin duda que tenemos mucho que descubrir de Jesucristo para poder vivir un poco más y mejor a Dios.

(Serie 2012 Subsidios 41 enviado por el Padre Juan M.Algorta)

lunes, 20 de agosto de 2012

Las cosas que no preciso para ser feliz


                        (de Frei Beto Fraile dominico brasileño)

Al viajar por el Oriente mantuve contactos con monjes del Tibet, de Mongolia,
de Japón y de China. Eran hombres tranquilos, comedidos, envueltos en
paz en sus túnicas color de azafrán. Un día observaba yo el movimiento del
aeropuerto de São Paulo: la sala de espera llena de ejecutivos con teléfonos
celulares, preocupados, ansiosos, generalmente comiendo más de lo debido.
Seguro que ya habían tomado café por la mañana en casa, pero como la
compañía aérea ofrecía otro café, todos comían vorazmente. Eso me hizo
reflexionar: “¿Cuál de los dos modelos produce felicidad?”

Encontré a Daniela, de diez años, en el ascensor a las nueve de la mañana
y le pregunté: “¿No has ido a clase?” Ella respondió: “No, tengo clase por la
tarde”. Añadí: “Qué bien, entonces por la mañana puedes jugar y dormir hasta
más tarde”. “No -replicó ella-, tengo mucho que hacer por la mañana”. “¿Qué
cosas?”, le pregunté. “Clases de inglés, de ballet, de pintura, piscina”,
y siguió enumerando su programa de muchacha robotizada. Me quedé
pensando: “¡Qué pena que Daniela no dijo: Tengo clase de meditación!”.

Estamos construyendo superhombres y supermujeres, totalmente equipados
pero emocionalmente infantilizados. Por eso las empresas consideran ahora
que más importante que el QI es la IE, la Inteligencia Emocional. No sirve de
mucho ser un superejecutivo si no se consigue relacionarse con las personas.
Entonces ¡qué importante sería incluir clases de meditación en los currículos
escolares!

Una progresista ciudad del interior de São Paulo tenía en 1960 seis librerías y
un gimnasio; hoy tiene sesenta gimnasios y tres librerías. No tengo nada contra
el cuidado del cuerpo, pero me preocupo por la desproporción en relación con
el cuidado del espíritu. Está bien que todos muramos esbeltos: “¿Cómo estaba
el difunto?”, “Hecho una maravilla, no tenía ni una arruga”. Pero ¿cómo queda
la cuestión de la subjetividad? ¿de la espiritualidad? ¿de la ociosidad amorosa?

Antes se hablaba de la realidad: análisis de la realidad, insertarse en la
realidad, conocer la realidad. Hoy la palabra es virtualidad. Todo es virtual.
Se puede tener sexo virtual por Internet: no se contagia el SIDA, no hay
involucramiento emocional, todo se controla con el ratón. Encerrado en su
cuarto en Brasilia un hombre puede tener una amiga íntima en Tokio, sin mayor
preocupación por conocer a su vecino de apartamento o de cuadra. Todo es
virtual. Entramos en la virtualidad de todos los valores, no hay compromiso con
lo real. Es muy grave ese proceso de abstracción de lenguaje, de sentimientos:
somos místicos virtuales, religiosos virtuales, ciudadanos virtuales. En cuanto a
esto, la realidad va por otro lado, pues somos también éticamente virtuales.

La cultura comienza donde termina la naturaleza. Cultura es el refinamiento
del espíritu. La televisión en Brasil -con raras y honrosas excepciones- es un
problema: a cada semana que pasa tenemos la sensación de que somos un
poco menos cultos. La palabra hoy es “entretenimiento”; así, el domingo es
el día nacional de la imbecilización colectiva. Imbécil el presentador, imbécil
el que va y se sienta en el sofá, imbécil quien pierde la tarde ante la pantalla.
Como la publicidad no consigue vender felicidad, tenemos la ilusión de que
la felicidad es el resultado de la suma de placeres: “Si toma este refresco,
calza estos tenis, usa esta camisa, compra este auto, ¡usted llega a ella!” El
problema es que, en general, no se llega. Quien consiente desarrolla de tal
manera el deseo, que acaba necesitando de un analista. O de fármacos. Quien
resiste, aumenta la neurosis.

Los sicoanalistas tratan de descubrir cómo hacer con el deseo de sus
pacientes. ¿Dónde ponerlos? Yo, que no soy de esa área, puedo darme el
derecho de presentar una sugerencia. Creo que sólo hay una salida: cambiar el
deseo hacia dentro, gustarse a sí mismo, comenzar a ver lo bueno que es ser
libre de todo ese condicionamiento globalizante, neoliberal, consumista. Así se
podría vivir mejor. Además, para una buena salud mental son indispensables
tres requisitos: amistades, autoestima, ausencia de estrés.

Hay una lógica religiosa en el consumismo moderno. Si alguien va a Europa
y visita una pequeña ciudad donde hay una catedral debe procurar saber la
historia de esa ciudad -la catedral es la señal de que ella tiene historia. En la
Edad Media las ciudades adquirían status construyendo una catedral; hoy en
Brasil se construye un centro comercial. Es curioso: la mayoría de los centros
comerciales tienen las líneas arquitectónicas de catedrales estilizadas; a ellos
no se puede ir de cualquier manera, hay que vestir ropa de misa dominical. Y
allí dentro se siente una sensación paradisíaca: no hay mendigos, niños de la
calle, suciedad.

Se entra en esos claustros al son del gregoriano posmoderno, esa musiquita
de sala de espera de dentista. Se ven varios nichos, todas esas capillas con
los venerables objetos de consumo, acolitados por bellas sacerdotisas. Quien
puede comprar se siente en el reino de los cielos. Si tiene que dar un cheque
diferido, pagar a crédito o mediante un cheque especial, se va a sentir en el
purgatorio. Pero si no puede comprar, ciertamente se va a sentir en el infierno.
Por suerte, todos terminan en la eucaristía posmoderna, atraídos por la misma
mesa, con el mismo jugo y la misma hamburguesa de McDonald’s.

Suelo decirles a los empleados que me invitan a entrar en las tiendas: “Sólo
estoy dando un paseo socrático”. Y ante sus ojos espantados explico: “A
Sócrates, filósofo griego, también le gustaba despejar la cabeza recorriendo
el centro comercial de Atenas. Cuando los vendedores como ustedes lo
asediaban les respondía: “Sólo estoy mirando cuántas cosas no necesito
para ser feliz”.

jueves, 2 de agosto de 2012

¿Quién Dobló tu Paracaídas Hoy?


Días atrás, recibí una historia que me gustaría compartir con ustedes. La
transcribo:

“Carlos, era piloto de un avión en la guerra de Malvinas. Después de muchas
misiones de combate, su avión fue derribado por un misil. Carlos se lanzó en
paracaídas, y fue capturado sobre las islas. A su regreso a Argentina, daba
conferencias relatando su odisea, y lo que aprendió estando como preso de
guerra.

Un día estaba en un restaurante y un hombre lo saludó. El hombre le preguntó:

- Hola, usted es Carlos, era piloto en Malvinas y lo derribaron ¿verdad?

- Y usted, ¿cómo sabe eso? – le preguntó Carlos.

- Porque yo doblaba su paracaídas. Parece que le funcionó bien, ¿verdad?”

Carlos casi se ahogó de sorpresa y con mucha gratitud le respondió.

- Claro que funcionó, si no hubiera funcionado, hoy yo no estaría aquí.

Esa noche Carlos no pudo dormir, preguntándose cuántas veces había visto en
la base a ese hombre y nunca le había dicho siquiera Buenos Días. Él era un
piloto arrogante, se dijo a sí mismo, y él un humilde marinero.

Pensó también en las horas que ese marinero pasó en las entrañas del hangar
enrollando los hilos de seda de cada paracaídas, teniendo en sus manos la
vida de alguien a quien no conocía.

Ahora Carlos comienza sus conferencias preguntando a la audiencia:

¿Quién dobló hoy tu paracaídas?

Todos tenemos a alguien cuyo trabajo es importante para que nosotros
podamos salir adelante. Uno necesita muchos paracaídas en el día: uno físico,
uno emocional, uno mental y hasta uno espiritual.

A veces, en la vorágine de los desafíos que la vida nos lanza a diario,
perdemos de vista lo que es verdaderamente importante y las personas que
nos salvan en el momento oportuno sin que se lo pidamos”.

(Aporte de “No más pálidas”)

lunes, 18 de junio de 2012

UNA PROPUESTA A CONTRAMANO

Aporte del Padre Martín Ponce

Todo lo suyo es una incómoda invitación.
Nunca está conforme.
Siempre espera un poco más.
Permanentemente nos está diciendo algo.
Excepcionalmente nos habla directamente.
Debemos interpretar sus signos y responder.
Constantemente nos deja margen para la duda.
Es tremendamente respetuoso de nuestra libertad.
Comprende nuestras equivocaciones pero espera nuestra coherencia.
Nos acepta tal cual somos pero nos anima a ser mejores.
Confía en nosotros.
Cuenta con nosotros.
Nunca nos deja solos.
En todo momento debemos buscarle.
Su propuesta va a contramano con la mayoría de las propuestas.
No mira lo que tenemos sino que tiene en cuenta lo que somos.
Más que una doctrina para vivir nos dejó una postura ante la vida.
Lejos de proponer una institución fomentó la fraternidad.
No dijo lo que se quería escuchar sino lo que debía decir.
No buscó el protagonismo sino que centró su vida en la fidelidad al que lo
había enviado.
No se rodeó de doctos e instruidos sino en seres plenos de deseos de
búsquedas.
No esperó el encuentro de la gente sino que salió a su encuentro.
Hablaba con lenguaje sencillo para que el que tenga oídos que escuche.
Sus privilegiados fueron los más desposeídos.
Perdonó pero invitó a un cambio.
Así es Cristo.
Tan de ayer como de hoy.
Tan de sus contemporáneos como nuestro.
No es un recuerdo que se prolonga.
No es un espíritu que se evoca.
No es una doctrina que se enseña.
No es una doctrina que aliena.
Es una persona que se continúa.
Un ser vivo que quiere vivir en nosotros.
Son actitudes que se continúan.
No pretende fama o reconocimiento sino la auténtica liberación de todos.
Es una vida entregada para y por la salvación.
Es bueno mirar a ese Cristo en el que creemos.
Un ser que nos lanza al comprometido encuentro con nuestros hermanos.
Un ser que no desea vernos de brazos cruzados.

Una persona que no nos aparta del compromiso con la historia.
Celebrar la Pascua es renacer en Cristo.
“El que quiera seguirme que tome su cruz......”.
“Que gracia tiene amar a los que te aman. Ama, también, a tus enemigos”.
“Felices los que lloran........”
“Felices los de espíritu de pobres.......”
“Ama a tu prójimo como a ti mismo”.
“El que quiera ganar su vida que la pierda”
“Si el grano no cae en tierra no da fruto”
“El mayor que se haga servidor de todos”.
“Yo tampoco te condeno. Vete y no peques más”.
Tan de ayer como de hoy.
Está en cada uno de nosotros el deber de hacerlo vida.
No entusiasmamos con hermosos discursos sino con un estilo de vida
convincente.
Convertirse a Cristo es mirar y revisar las actitudes concretas de la vida en su
relacionamiento con los demás.
Tú no sos Cristo pero........ Él está en vos.

sábado, 28 de abril de 2012

Hagamos de los jóvenes la misión de nuestra vida.


“Conociendo e imitando a Don Bosco, hagamos de los jóvenes la misión de nuestra vida” 
 Don Bosco vivió en aquel que se llama el Período del Resurgimiento, que caracterizó buena parte del siglo XIX, en medio de una gran crisis, turbulencia social, política, económica, religiosa, como la que estamos viviendo hoy… ¿pero qué cosa descubrió Don Bosco en aquella crisis social, cultural, política, económica y religiosa? Descubrió dos cosas: ante todo el drama de un pueblo que alejaba de la fe. ¡Exactamente cuanto está ocurriendo hoy, el pueblo que no cree más, que se aleja de la fe! El segundo drama de la juventud que, decía Don Bosco, es la porción más amada, más delicada de la sociedad, la más predilecta de Jesús Y Don Bosco descubrió la juventud como hoy la podemos ver: sobre todo abandonada, traicionada en sus ideales, en sus aspiraciones, por los hombres de la política, de la economía, ¡y de la Iglesia! Y esto que Don Bosco llegó a ver, es cuanto nosotros estamos viviendo, pero no sé si tenemos ojos para ver este doble drama que él logró a ver.
¿Qué cosa hizo Don Bosco frente a este drama? ¡Reaccionó enérgicamente!Si hay una cosa de la cual no se puede acusar a Don Bosco es de haber sido un hombre indiferente. No, ¡era un hombre apasionado, lleno de pasión! La indiferencia es la cosa peor, porque es la renuncia a amar, la renuncia a creer. Don Bosco reaccionó enérgicamente encontrando nuevas manera de oponerse justamente a este doble drama. A las fuerzas negativas de la sociedad, Don Bosco reaccionó en primer lugar denunciando la ambigüedad y la peligrosidad de la situación. ¿Quién no ve que hoy es peligrosa la situación de la juventud que no encuentra futuro, que ve un futuro muy oscuro?
Ciertamente que puede resultar de nuevo un gran problema social, y Don Bosco denunció, respondiendo a su modo a los poderes fuertes de su tiempo. Y entonces canalizó todas sus energías, las potenció con las posibilidades que le eran ofrecidas las condiciones histórico culturales, con las coyunturas económicas del momento histórico… sobre todo una estructura muy paternalista del Antiguo Régimen del reino Sardo, el orden político liberal abierto al descentramiento de la caridad y la filantropía, la disponibilidad de los recursos para la beneficencia. ¿Qué cosa hizo Don Bosco, mis queridos miembros de la familia salesiana? Queridos hermanos y hermanas, ¿qué hizo Don Bosco? Fundó oratorios, fundó distinto tipo de escuelas, fundó talleres para artesanos, fundó diarios, revistas, tipografías, editoriales, asociaciones juveniles, religiosas, culturales, creativas, sociales… Fundó dos congregaciones, la congregación de San Francisco de Sales y el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, y una sociedad laical, los Salesianos Cooperadores. Miren lo que hizo Don Bosco, encausó… porque Don Bosco llegaba a tener una gran energía, ¿gracias a qué?, a que era un hombre de una sola causa: los jóvenes. Cuando nosotros queremos dividir el “target” de nuestra vida, nos equivocamos, no se puede servir a dos señores, a dos causas. Don Bosco vivió por una sola causa: ver felices a los jóvenes. Y por eso me gusta mucho la forma en la cual la cantata española ha querido expresar el “me basta que sean jóvenes para que los ame”, cuando dice “para mí estar en medio de ustedes es ya mi paraíso, pero el paraíso sin ustedes no es paraíso para mí”.
Don Bosco tuvo gran éxito, sobre todo gracias a sus destacadas dotes de comunicador, era un comunicador nato. No tenía recursos económicos. Comenzó la basílica de María Auxiliadora sin dinero. No saben cuánto le costó esta basílica, viajes a Francia, a España, para pedir dinero, para llevar adelante la construcción de esta basílica; que había sido iniciada por el Papa, pero que no lograban terminar y que sabían que le único que podía hacerlo era Don Bosco. Tenía un modesto bagaje cultural, no era que tuviese una gran preparación cultural intelectual, en un momento en el cual había necesidad de dar respuestas de un alto nivel teórico. Don Bosco era hijo de una teología, de una concepción social con fuertes límites. Entonces, ¿cuál ha sido la grandeza de Don Bosco a pesar de estos límites? En primer lugar, fue un hombre de una fe ardiente. Me gusta muchísimo que las Constituciones en el artículo 21, hablando de Don Bosco como padre y modelo, digan aquello que dice de Moisés la Carta a los Hebreos: “caminó como si viera al invisible”. Debes tener una gran fe para caminar así en la vida, “como si vieses al invisible”. ¡En circunstancias tan difíciles Don Bosco, pidió y obtuvo ayuda de todos! Católicos y anticlericales, ricos y pobres, hombres y mujeres del dinero y del poder, exponentes de la nobleza, de la burguesía, del bajo y alto clero. Sus pedidos de ayuda no podían no  resonar directa o indirectamente como desafíos, como condena moral hacia aquellos que habían cerrado el corazón a la realidad sufriente del prójimo, especialmente de los jóvenes.
Entonces, queridos hermanos, queridas hermanas, nos toca a nosotros, nosotros somos los herederos de Don Bosco. No sé si tenemos su misma fe, su misma capacidad de encauzar todas nuestras energías para oponernos a la gran crisis, no económica, no financiera, ¡sino ética, cultural, antropológica! Nuestra familia salesiana tiene sentido si es significativa y si llega a ser eficaz social y eclesialmente.
¿Dónde está, pues, la grandeza de Don Bosco? Primero que todo, en la percepción emotiva, porque era algo que él llevaba en el corazón, pero también intelectual porque tenía la capacidad de leer, de “intus legere”, de interpretar la realidad, ¿de qué?, de la juventud pobre y abandonada.
A mí me duele verdaderamente el corazón cuando veo a los jóvenes abandonados, cuando los veo cerrados, sin futuro; reducidos ¿a qué?, a ser simples consumidores y espectadores. Don Bosco descubrió el problema de la juventud abandonada. Y esto es algo en lo cual podemos imitarlo.
En segundo lugar, es darse cuenta que el gran problema era cultural. Y que por lo tanto, el don más grande que podía dar a los jóvenes, ¡era la educación! La educación tiene un gran poder. Y hoy nosotros tenemos el deber no sólo de optar por los jóvenes, sino también de optar por la educación. Es la única forma de transformar esta cultura de hoy.
Qué hizo Don Bosco, además de descubrir la juventud abandonada, además de darse cuenta que el don más grande que podíamos ofrecerles era la educación? El tercero, es que lanzó precisas intervenciones a gran escala en el mundo católico y civil. Era un escritor proficuo, no porque gustaba de escribir libros, sino porque quería llegar a todos.
Nosotros somos demasiado tímidos, demasiado cerrados, no llegamos a salir verdaderamente para ir al encuentro de las grandes necesidades que nos desafían. Nos basta estar donde estamos. Y sobre todo, ¿qué hizo Don Bosco? Una gran capacidad de poner en pie un inmenso movimiento de personas: la familia salesiana. Esta es la grandeza de Don Bosco. Decía que Don Bosco, hizo relectura de sí mismo; yo como Rector Mayor debo hacer una relectura de Don Bosco. Tengo la obligación de ayudar a mis hermanos, a todos los miembros de la familia salesiana a decir cuál ha sido la grandeza de Don Bosco y en qué cosas él está al alcance de la mano, donde no hay excusa para no ser como él.
Decía ayer Don Bartolomé en su conferencia: “somos hijos de un soñador y somos herederos de una profecía”, es decir que está en nuestras manos.
Queridos hermanos y queridas hermanas, Don Bosco no fue un político, no fue un sociólogo, no fue un sindicalista… ¿saben qué fue Don Bosco? Un sacerdote. Un sacerdote que amó a los jóvenes, que creyó en la educación, y que hizo un voto apostólico: “hasta el último respiro de mi vida será por mis queridos jóvenes”. Don Bosco estaba convencido que la educación podía mucho en cualquier situación, si es realizada con el máximo de buena voluntad, con el esfuerzo y la capacidad de adaptación. Porque, ¿qué quiere hacer la educación?  Quiere, antes que nada, cambiar las conciencias, quiere formar en la honestidad humana, en la realidad cívica y política. Don Bosco quería cambiar la sociedad a través de la educación. Y por eso cuando algunos de los jóvenes del oratorio, viendo el movimiento garibaldino, con todo el movimiento revolucionario, pidieron a Don Bosco de alinearse con Garibaldi, ¿qué les ha dicho Don Bosco?: las puertas están abiertas. Yo también, busco cambiar Italia, a través de la educación, no de las armas. Don Bosco transformó los valores fuertes en los cuales creía y que defendió contra todos, en hechos sociales, en gestos concretos, sin replegarse en lo espiritual o en lo eclesial, entendido como un espacio exento de los problemas del mundo y de la vida. Don Bosco convencido de su vocación de sacerdote educador, cultivó una cotidianidad que no era ausencia de horizontes; ¡todo lo contrario! No era un mundo restringido a unas pocas necesidades, Don Bosco era un hombre de amplia mirada, que miraba lejos.
Es interesante, decía esta mañana Don Bruno Ferrero: ¿qué cosas tenía Don Bosco en su pequeña habitación? Un globo terráqueo, ¡todo el mundo! ¿Estaba convencido que Dios le había confiado los jóvenes de todo el mundo! No los pocos que vienen a nuestras obras, sino los jóvenes de todo el mundo. Don Bosco no quiso atar la suerte de su obra a ningún régimen político, por eso podía pedir dinero a todos, consejos a nadie porque a los jóvenes él sabía qué había que darles y cómo había que dárselo.
Y termino con un testimonio muy hermoso de uno de los grandes teólogos dominicanos. Marie-Dominique Chenu. Cuando en los años 80, un periodista, a este gran teólogo dominicano le pedía que dijera los nombres de algunos santos que fueran portadores de un mensaje de actualidad para los tiempos nuevos, ¿saben cuál fue la respuesta de Dominique Chenu? Escribió lo siguiente: quiero recordar ante todo aquel que ha anticipado el Concilio por un siglo: Don Bosco. El es ya proféticamente, un hombre modelo de santidad por su obra, que está en ruptura con el modo de pensar y creer de sus contemporáneos. Por ese como él, ha habido tantos que han sido llamados Don Bosco. Por ejemplo el Don Bosco de Bérgamo, el Don Bosco de Bolonia, el Don Bosco de Messina, y así sucesivamente, es decir aquellos que han querido hacer de Don Bosco el modelo de su vida.
La figura, el significado Don Bosco y su obra son histórica y universalmente reconocidos, no son propiedad nuestra. Don Bosco es un don para toda la sociedad y para toda la Iglesia. Con todo respeto hacia quien escribió, como este conocido escritor italiano Alberto Moravia, “los santos no hacen historia”, ¡quisiera verlo! Don Bosco hizo historia, Don Bosco continúa haciendo historia.

Esta es la consigna del Rector Mayor don Pascual Chávez para el año 2012, preparando las grandes fiestas del bicentenario del nacimiento de Don Bosco. En un todo muy familiar, don Chávez os comunicó estas BUENAS NOCHES el 20 de enero de 2012 durante las Jornadas de Espiritualidad celebradas en Roma. Presentam.os esta rica síntesis en dos entregas.(Gentileza del Padre Juan Manuel Algorta)

lunes, 5 de marzo de 2012

El Perdón ,una disposición para ayudar a sanar.


El Perdón
 Quizás es una de las dimensiones más profundas de la vida. Experimentar la vulnerabilidad. Herir a quien amas. Fallarle a quien ha confiado en ti. Saber que no hay marcha atrás, que los gestos, o las palabras, o las acciones, ya han desencadenado huracanes…
Y, sin embargo, descubrir la otra lógica. No la del rencor y la venganza. No la del agravio sin salida. No la del reproche definitivo. Sino la disposición para ayudar a sanar. La de mantener los puentes tendidos. La de amar o ser amado.
(extractado del subsidio 10 enviado por el Padre Salesiano  Juan M. Algorta)

jueves, 23 de febrero de 2012

Una vida sana . Consejos para ser más felices y saludables


A todos nos han dicho en algún momento u otro que la clave de la felicidad es llevar una vida sana.
 La pregunta es ¿qué es exactamente llevar una vida sana?
Nosotros, en Pragati Leadership, creemos que una vida sana es una vida que fluye naturalmente y sin trabas, totalmente uno con la naturaleza, en plena producción, sano y lleno de alegría ,paz, abundancia, posibilidades y aprendizaje. Es una vida de expresión sin restricciones de quienes están destinados a servir con alegría ,a entregar sus dones  y a celebrar cada momento con inmensa gratitud.
Vivir sano es el resultado de identificar nuestros sentimientos , nuestros supuestos básicos, y elegir conscientemente todo lo aquello compatible con la alegría, la armonía, la salud y el equilibrio para nosotros, para los demás y para el medio ambiente.
¿Por qué necesitamos llevar una vida sana?
Todos buscamos la felicidad, la salud y la libertad. Esto se debe a que estamos destinados a ser de esa manera. Este es nuestro estado de tranquilidad más natural. La mayoría de los niños están por defecto en este Estado. Este estado se trata de una vida sana.
Cuando no estamos viviendo una vida sana, experimentamos malestar o desequilibrio y necesitamos restablecer el equilibrio y la simplicidad en nuestra vida. Es el resultado de vivir inconscientemente.
Por lo tanto una vida sana es propicia para la alegría, la paz y abundancia para todos. Es la manera de crear una sociedad justa y espiritualmente plena en un  medio ambiente de presencia sostenible para todos en nuestro precioso planeta. 
¿Cómo se mide la vida sana?
La medición de salubridad puede ser algo complicado ya que en ella se involucran sentimientos, creencias, suposiciones, los propios valores, y normalmente no hay manifestaciones físicas directas.
 La mayoría de las personas están naturalmente más o menos en el camino correcto y tal vez les falta unas pocas áreas necesarias para una vida sana. ¿Cómo se puede averiguar las áreas que faltan?

A continuación se presentan las áreas que son áreas importantes para llevar una vida sana:
Esta lista puede indicar las áreas donde se puede restablecer el equilibrio a través de elección consciente. El indicador más simple de si usted está viviendo una sana
la vida es el uso de la prueba de JEEP:
J: Juego y Alegría
E: Energía
E: Entusiasmo
P: Paz
Si usted está experimentando la alegría, la paz y la abundancia en este momento ,entonces es que está viviendo una la vida sana. Una vida sana es una elección que hacemos a cada momento.
 Podemos elegir una vida de resignación, de ira, de  reacción, de inacción e impotencia ,todo proveniente de la vida inconsciente o podemos optar por una vida de Salubridad nacida de las posibilidades y el poder de elegir conscientemente.
Fíjese una meta: 
¿A dónde quieres ir?
Antes de embarcarnos en cualquier tarea o viaje, es fundamental conocer el resultado o final que deseamos. Sin esto, lo más probable es que no lo logremos adecuadamente.
El primer paso para llevar una vida sana por lo tanto, sería establecer una meta.
Pregúntate a ti mismo, ¿dónde quieres ir o más bien ¿quién quieres ser?.
Uno puede utilizar los siguientes pasos para establecer una meta saludables para sí mismos:
Alinear su carrera u oficio y el trabajo
Considerar su propio  Bienestar
Mantener la Salud física
Lograr una Madurez Emocional
Adquirir una Conciencia Ambiental
Aplicar una Dieta y Conciencia Nutricional
Participación de la Comunidad
Expresión
y creatividad

Alineación espiritual

Como un principiante, el primer paso sería entender o aceptar por lo menos el concepto de salubridad.
A continuación, utilice una herramienta (por ejemplo, análisis JEEP) para llegar a un número indicador que indique  su actual estado de salubridad de vida. Usted puede llegar a decir un número en una escala de uno a diez.
Por lo tanto se puede decir que en un día normal, mi indicador de JEEP es en torno a cuatro!
Sobre la base de su hambre de vivir una vida sana, seleccione un destino. En el actual caso, se puede decir que mi JEEP indicador debe ser de seis después de cinco meses.
Ahora refiriendonos a la prueba que fue compartido con usted en la sección anterior. Seleccionar una o dos áreas en las que han obtenido una puntuación baja. Establezca un objetivo numérico para dichas  áreas y ejecute  lógicas acciones para alcanzar este resultado. Esto se convertiría en su meta para los próximos cinco meses.

Consejos y actividades para mejorar la Totalidad
Es
fácil decir que debemos mejorar en estas áreas, pero ¿cómo se hace realidad 
al respecto.
A continuación se presentan algunos consejos y actividades que uno puede hacer para llevar a cabo bienestar.
En lo Físico
Tu cuerpo es tu templo. Si uno no está físicamente saludable, ¿cómo podemos estar
mental o emocionalmente feliz? El bienestar de nuestro cuerpo afecta directamente a nuestros estados de ánimo.
Algunas de las actividades que ayudan a mejorar el bienestar físico son los siguientes:
1.-Ritos tibetanos o Surya Namaskar.
2.-Mantener una conciencia de comer y beber en forma saludable.
3.-La práctica de yoga: hatha yoga puede relajar tensiones crónicas
de grupos de músculos y aumentar la flexibilidad física y mental. Cuando su
cuerpo está más relajado, su mente se siente menos estresado también.
4.Reducir los estimulantes: cafeína, contenida en las bebidas de cola,
 Los energéticos de  las  bebidas, café, té y muchos de los medicamentos.


En lo Espiritual
La gente a menudo confunde espiritualidad con la oración y la religión. La espiritualidad es
sentirnos uno con  el mundo exterior. Se trata de entender su ser interior y estar en sintonía con el universo. Se trata de reducir el estrés y mantener la propia integridad.
Algunas maneras de mejorar la espiritualidad son:
1. Ejercicios de práctica que nos mantienen en el AHORA: Estar en el momento es más un don que  una práctica. Es más bien como algo que crece en ti y se convierte en un acercamiento a la vida. Sin embargo, ayuda a cultivar este don con algunas prácticas.
 Si usted bebe alcohol, hágalo con moderación, y evite la tentación de "ahogar sus problemas ", que sólo crea otros nuevos.
El ejercicio regular: Además de los beneficios físicos muchos, el ejercicio es una gran
forma de descarga de sentimientos de ese estrés que se acumula durante el día. Sólo el hecho de 
caminar durante 20 a 30 minutos por día te hará sentir y verse mucho mejor .
Asistir a los sentidos y lo que están trayendo, en este momento. Focalizar en lo que está escuchando, viendo, tocando, oliendo, sintiendo ahora. Dígase a sí mismo "Conciencia Pura recibe todo esto". Tú eres esa pura Conciencia.
Reduzca la velocidad de sus movimientos. Coma despacio, camina despacio y mueva el cuerpo poco a poco. Efectué una consciente desaceleración y viva realmente cada  momento.
Detengan todo de vez en cuando (STOP) y sólo sea testigo de lo que está pasando. Sea testigo de la entrada y salida de su respiración.
A veces se dirá  a sí mismo lentamente: mi integridad bendice y es buena para el mundo; soy amor sin límites, inteligencia creativa y paz ,todo está bien y todo está perfecto ahora.

2. La auto-reflexión: Tómese un descanso con regularidad efectue una  introspección y examine su vida.
Esto es útil si se hace al final de cada día como una práctica regular. Esto no es tanto una auto-reflexión de lo que has hecho en términos de actividades, sino una propia reflexión de quién eres o fuiste durante el día.
3. Tómese un descanso: Recuerde que el estrés es muy probable para causar enfermedades  crónicas y persistentes. Una de las claves para manejar el estrés crónico es el  de ser capaz de bajar las revoluciones de vez en cuando.
4. Meditar: La meditación te abre al apoyo necesario para crecer en la Inteligencia Creativa que hace funcionar toda la vida. Conecte su cuerpo y la mente con su propio ser ... es un
oasis interno que se puede experimentar en cualquier lugar. La meditación es la práctica de prestar atención a lo que el sentido está trayendo, en cada momento.

En lo Emocional
Los seres humanos somos criaturas emocionales y casi todo los que hacemos es influenciado por cómo nos sentimos. Si bien esto no es algo malo, si perdemos el control de lo que sentimos el cultivo de los malos sentimientos pueden causar problemas para llevar una vida sana y equilibrada.
Practicar el perdón, el altruismo y la compasión: la hostilidad crónica y el odio son algunas de las formas más tóxicas de estrés.
En lo Social
Servir a los demás sin esperar nada a cambio siempre nos dará una tremenda alegría y paz. La alegría de ayudar a los demás desinteresadamente es incomparable.
Hay un montón de oportunidades disponibles hoy en día en el que usted puede servir a otros.
Usted también puede comprometerse en actividades socialmente conscientes que son buenas para la sociedad en general. Algunas de estas actividades son:
En su cumpleaños, aniversarios, etc se puede servir la comida en un orfanato.
Usted puede donar sangre con regularidad.
Si usted tiene cualquier talento único (cantar, bailar, etc), puede hacer un show para un
club de la tercera edad.
Usted puede decidir no utilizar su vehículo (coche, moto) una vez por semana.
Usted puede unirse a un grupo con conciencia social, que ya están comprometidos en
actividad similar.
Usted puede dejar de usar bolsas de plástico para las compras.
Usted puede enseñar a los niños necesitados una vez a la semana.
El
cielo es el límite para ayudar a los demás. Elija lo que es correcto para usted.


¿Cómo asegurarse de que van por buen camino?
Aquí están algunos pasos para asegurarse de que siempre están trabajando hacia la plenitud:
Una vez que se fija una meta sana por sí mismo, es muy importante revisar el progreso con regularidad.
Sea consciente de su indicador de JEEP en cada momento.
Si ha implementado algunas acciones con sinceridad, el indicador JEEP
le dará una puntuación positiva con más frecuencia que antes.
La prueba que se le dio al principio de este documento intentelo una vez cada trimestre. Vuelva a revisar las áreas de mejora. Recuerde que sus áreas de mejora podría cambiar con un cambio importante en su vida (por ejemplo el matrimonio, cambio de trabajo, etc.) Puede ser bueno empezar todo de nuevo con la prueba dada en el principio de este documento.
Durante esta etapa de revisión, sería útil que recuerde todo el tiempo los beneficios de vivir una vida sana.
Cómo mantener el progreso de forma de mantener una disciplina.
Todo es más fácil decirlo que hacerlo. Dado el ritmo agitado de la vida y las innumerables cosas que uno tiene que hacer todos los días, es muy fácil renunciar a esto. Uno de las cosas que te permitirá seguir adelante en este viaje es el hambre de vivir una 'Vida sana'.
Unos cuantos consejos para que usted pueda seguir en este camino:
Cada mañana, después de levantarse, recuerda acerca de los beneficios de vivir una la vida sana.
Tenga en cuenta que cada vez que tenga una puntuación superior JEEP, esto tendrá un efecto positivo e impacto en su familia, amigos, entorno y la sociedad en general.
Compartir / enseñar a la gente a tu alrededor a vivir una vida sana. Este es uno de las mejores formas de vivir y seguir viviendo una vida sana.

Al final  
Lograr y mantener una vida sana no es fácil. Requiere esfuerzo y compromiso, el camino está lleno de obstáculos e impedimentos. Pero se reconfortará cuando usted logre que los beneficios de este estilo de vida sean muy grandes.
Incluso sólo estar en el camino hacia la plenitud tendrá una influencia positiva en su vida.
Los beneficios se harán sentir en todos los aspectos de su vida, ya sea de trabajo, personales o familiares.
No sólo te hace más saludable y feliz como persona, sino que también vivirá una experiencia maravillosa al influir en los demás a su alrededor.

(Extractado de los Articulos publicados por Pragati Leadership, en Pune ,India)